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COMENTARIOS:
Hola Gabriela y Eduardo
Hace ya unos días que aterrizamos en Barcelona, finalizado ya este viaje nuestro. A medio camino entre el turismo y los descubrimientos.
Así sentimos que se dió nuestro encuentro. Por casualidad y por suerte.
Desde la distancia y sin demasiado tiempo para haber integrado todavía las experiencias y las impresiones tan contrastadas y diversas que recogimos, sí queríamos reiteraros nuestro agradecimiento por la amabilidad de vuestra acogida y por vuestra hospitalidad. Ciertamente nos sentíamos más como invitados que como clientes. Así al compartir la cena con vosotros y el mate, el segundo día. Tuvimos la sensación de estar con vosotros, dentro de vuestra casa, con vuestra historia y vuestra vida, con vuestras costumbres y vuestra cuotidianiedad. Toda una oportunidad. Creo que es lo mejor que ofrecéis: vosotros mismos.
La cabaña tiene una estructura aventurera y sugerente. Así el desayuno en el porche del segundo día lo disfrutamos mucho o la comodidad de la cama es destacable. Sin embargo, la planta superior está llena de posibilidades ... y de austeridad! Pensamos que sería un buen espacio para crear un espacio de lectura o de escritura... una pequeña biblioteca, una iluminación adecuada...quizás un espejo donde mirarse.
En todo momento nos sentimos cuidados (el celular por-si-aca, las mermeladitas, el pan tierno, las toallas limpias... la música y la información) y acogidos.
Os enviamos aquella foto del tucán que nos saludó y se dejó fotografiar... Un amigo más. También dos de los carpinteros que nos despertaron una mañana y que continuaban "trabajando" en la ventana!!!!
Un abrazo para los dos. Ojalá volvamos a coincidir en algún momento.
Eduardo y Núria |
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